Editorial. La tecnologìa redefine al individuo
La relaciòn del desempeño humano se cuestiona en los propios alcances tecnològicos.
Cuando analizamos la figura de hombres como Leonardo Da Vinci, damos cuenta de un grado de generalidad que hoy día solo encontramos en un sitio, nuestros teléfonos inteligentes.
El hombre de otras épocas, formado en diferentes cuestiones del ámbito humano, era equivalente a un teléfono lleno de aplicaciones móviles. Se vinculaba a tantas áreas del saber, como su tiempo y curiosidad se lo permitían, por eso un maestro de la pintura como lo fue Leonardo Da Vinci, suma igualmente reconocimientos como un anatomista, un inventor, escritor, y otras cualidades que hoy día ante las facilidades que nos brinda la tecnología, quedan por fuera de nosotros mismos.
Los avances tecnológicos anulan el potencial humano cuando se deja todo el trabajo a un facilitador y se pierde el sentido de su propio potencial intelectual.
Seamos más un Da Vinci, o un Blass Pascal y convengamos menos en ser un teléfono de nueva generación.
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